01 diciembre 2008

Hotel Finca Luzón


Tan cerca y tan lejos a la vez, o eso siempre pensaba cuando hablaba del Altiplano murciano.
Por tan absurdo que parezca aún no conocía esa zona de nuestra Región. La falta de una buena autovía que comunique la zona hace que se encuentre demasiado aislado (aprovecho para apoyar firmemente el proyecto que tanta falta hace).
Así que para dos días, con noche de por medio, lógicamente, decidimos hacer una pequeña excursión a una de las tierras del vino, Jumilla, para visitar un hotel rural llamado “Finca Luzón”

*Fachada del hotel

La carretera de las comarcales de toda la vida, carente de curvas y con menos tráfico del esperado y en apenas una hora ya estábamos buscando la carretera de Ontur, km 17 donde se encontraba nuestro hospedaje.

Pasamos junto a dos Bodegas, “Finca Omblancas” y las de “Bleda” (mis queridísimos Divus) que se encuentran camino al hotel. TRas un ratillo vimos un letrero que indicaba que allí a la derecha se encontraba el alojamiento. Atravesamos con el coche un camino de unos 2 kms máximo entre viñedos hasta llegar a una construcción pequeña, de pocas habitaciones (concretamente 9) que nos iba a albergar esa noche.
La entrada con una pequeña salita con sillones para sentarse a esperar u ojear unas revistas, a la derecha la recepción con una enorme cristalera fondo que te presenta una gran piscina climatizada (con el agua a una temperatura estupenda como pude comprobar más tarde) con luz natural y vista a los viñedos de la parcela.
Luego nos enteramos que también había sauna en los vestuarios y un pequeño jacuzzi.


* Detalle del jacuzzi

* La piscina climatizada

Las habitaciones están en el piso de arriba donde también se encuentran la sala del desayuno, una sala de estar con una chimenea y un televisor para hacer vida más en común.
La habitación nuestra estaba formada por dos habitaciones que compartían un baño. Pensada para papás que viajen con niños (que no es nuestro caso de momento). Decoración austera, yo le daría un toque más rural, más acorde con el entorno. El baño muy bien y amplio.
De la ventana de la habitación salía una amplia terraza con vistas a un monte (más bonitas las vistas de las habitaciones en el otro ala donde se pueden ver los viñedos).

También tiene restaurante, ideal para cenar por la noche ya una vez que regresas de pasear por Jumilla, ya da más pereza coger el coche de nuevo.
Se pueden contratar también visitas a la bodega y catas pero nosotros no lo hicimos esta vez, quizá porque ya estuve hace tiempo visitándolas y prefiero tomar el vino degustando ya algún plato. Pero es un plan muy divertido si viajas con amigos.
El restaurante está bien, falto de luz para mi gusto pero con diversos platos para poder tomar. Y vinos de Jumilla unos cuantos. Con un servicio rápido. Aunque me quedé sin poder degustar el Gazpacho Jumillano tan apreciado por mi por no ser horas…

El desayuno va incluido en el precio de la habitación: Café, zumo de naranja natural, tostadas y algo de bollería, suficiente para comenzar una buena jornada de pateo.

Así que para escapadas cortas y tranquilas, con niños o con amigos, os recomiendo venir a este hotel con alguna visita a bodega programada.

Hotel/Restaurante Finca Luzón Carretera de Ontur Km. 17. Telefono: 968435489
* Post dedicado a Javi y a Marta por dedicarme un ratillo de su tiempo

11 comentarios:

Anónimo dijo...

No tenía ni idea de la existencia de estos lugares tan chulos por la comarca... tendremos que hacerles una visita.

Ferran*********

sushi de anguila dijo...

Una pinta estupendísima para hacer un plan diferente, como es recorrer las bodegas del Altiplano. La piscina y el jacuzzi me han encantado... pero es que yo soy muy de swimming pools climatizadas que te permiten nadar todo el año, y más si son tan chulas.... BONITA ENTRADA... Bss, A.

Alboroque dijo...

Ferran, pues ya te pondré algún restaurante para completar la visita.

Sushi, sabía que el hotel tenía piscina, pero no me imaginaba que era tan amplia para un sitio tan pequeño. Y estaba limpisima y calentisima.

Saludos

billy liar dijo...

pues anotado queda.

tengo una duda, ilústrame, ¿cómo es el gazpacho jumillano?

Pretoriano dijo...

Conozco el hotel desde hace 5 años cuando visitaba clientes en Jumilla en mi anterior trabajo. La verdad es que es un sitio que recuerdo con mucho cariño.
Lo mejor después de una jornada de trabajo es el llegar y nadar un poco. Bajar al restaurante y pedir al centro que si un poco de pulpo, que si un poco de jamón, verduritas, queso con tomate... madre que rico todo. Todas las noches un vino diferente.

Tan solo añadir que el arroz con conejo y serranas es de los mejores que he probado.

Sanchez-Roppongi dijo...

Felicidades Alboroque, por tu Blog. Habrá que probar este hotelito amoroso. 2 Rumores al respecto:
1) ¿es cierto que este hotel está tan perdido que no tiene ni cobertura de móvil?
2) ¿deducimos de tus palabras que no piensas tener churumbeles, para así tener via libre para descubrir sitios y publicarlos en tu blog hasta que tengas 99 añitos?
Saludos.

Alboroque dijo...

Billy Liar: Pues tan rico como el manchego (uno de mis platos favoritos). Servido en un plato de torta que le da una apariencia aún más espectacular. Recomendado con creces.

Pretoriano: Va mucha gente por trabajo por estar muy bien el hotel a pesar de estar alejado del centro.

Sánchez-Roppongi: Efectivamente, no hay cobertura de móvil (de ninguna de las 3 compañías) pero andando un poco por los viñedos, quizá pilles alguna rayita en alguna de ellas. Eso sí, como te vayas en una noche de invierno a buscarlas... te vas a quedar en el sitio congelado.
A partir de mis 99 añitos, tocaremos el tema churumbeles. Recuerdamelo.

Saludos

Antonio Rentero dijo...

Recomiendo encarecidamente el lugar.

Hace años tuvimos la felicísima idea un par de amigos y yo de cogernos libre la semana anterior a Nochebuena, alojarnos allí, y pasar toda la semana recorriendo la comarca en plan "Sideways"/"Entre copas", de bodega en bodega, llenando el maletero del coche de cajas y cajas de vinos que íbamos comprando tras la cata y disfrutando del paisaje, la conversación...

La sensación además de tener aquel sitio tan bonito a nuestra entera disposición (eramos los únicos clientes) es impagable.

Curiosamente la tarde que llegamos había una fiesta organizada en la parte adyacente que en tiempos era la que servía de procesadora de los ricos caldos que allí se preparaban, así que existe la posibilidad de organizar allí festejos con no demasiada concurrencia.

El paraje invita al paseo, a la relajación, a pasar horas a remojo en la piscina y alternar con el jacuzzi y la sauna, después de un largo día de recorrer la infinidad de cercanas bodegas.

Sobre el móvil yo recuerdo que en alguna parte del exterior sí que tenía cobertura, pero vamos, que aquello a lo que invita es a olvidarse de todo y de todos, a ir en pareja o con un reducido grupo de amigos a recargar las pilas.

Altamente recomendable, y lo mejor, que pese a que efectivamente la autovía no te deja en la misma puerta pero se llega bien, no tiene pérdida y desde que sales de Murcia (por ejemplo) hasta que estás metido en la piscina de agua caliente mirando los viñedos circundantes pasa poco más de una hora.

Un lujo.

Vicente vicens dijo...

Hola guapa.
Me han invitado varias veces y nunca he tenido un hueco para ir. Ahora después de leer tu post y los comentarios de los amigos no lo voy a dejar pasar más.
Un cariñoso saludo.

sushi de anguila dijo...

Sánchez-Roppongi vs Alboroque...duelo digno de los mejores capítulos de 'Luz de luna'... WOW! . ...Saludos a Vicente, Rentero-man y C.

Anónimo dijo...

¿Podrías indicar el precio de la habitación para una noche, por favor? Es que estoy pensando ir y pasar un fin de semana allí. Gracias y saludos