27 marzo 2007

Limon i sal


El sábado pasado, en mi “tradicional” cena de cada dos/tres y a veces, incluso, cuatro meses con N y Cl, me tocó a mi (para variar también) elegir el sitio. Y cada vez me lo ponen más difícil porque N está casi a la misma altura que yo en el descubrimiento de sitios, pero ella se niega a reconocerlo…

Así que pensando, pensando me acordé de un restaurante en el que cené en las pasadas fiestas de Navidad y que me había dejado un buen sabor de boca, por lo que pensé que repetiría.

Reservamos para las 9.30 y nos fuimos dando un paseo. Puede parecer que está más lejos de lo que está, y si además no llueve y no hace demasiado frío, el paseo es incluso necesario para abrir un poco el apetito (y para poder beber vino sin tener que dar positivo en los controles de alcoholemia).

Al final, después de dar alguna que otra vuelta, dimos con el sitio (es que esa zona es muy nueva para mi). Y allí teníamos nuestra mesa esperándonos.

El local, pintado con tonos verdosos, es amplio pero las mesas están bastante separadas entre sí, lo permite que no sea excesivamente ruidoso. La cocina puede ser observada desde una amplia cristalera, donde vas viendo como los cocineros van elaborando las distintas comandas.

De la carta nos hubiéramos pedido todo pero como eso no era posible, por mutuo acuerdo, elegimos una serie de platos al centro y así ir picoteando distintas cosas. Por lo que nos decidimos por el foie con pan de especias, las habitas con cigalas y jamón, un solomillo con patatas y bacon y rape.
Y para beber... un jumillano (como no, jejejeje).

Mientras esperábamos tomando una cerveza nos trajeron de aperitivo un chupito de sopa de pescado que estaba bastante bueno.

Del foie que voy a decir... A cualquiera que le guste este plato tengo que decirle que se lo pida, sin lugar a dudas, pues estaba buenísimo.
Los otros platos también estaban muy buenos, prefiriendo yo más la carne que el pescado, pero ambos platos cayeron.

Y aunque toda la elección de platos fue elegida democráticamente, cuando llegó el postre estábamos entre dos postres, el de chocolate y el strudel de manzana… pero al final nos decantamos por el de chocolate (mmmmmmm...) y dejar al Sr. Strudel para otro día, jejejeje.

La cena estuvo estupenda, nos atendieron muy bien y bastante rápido incluso teniendo, por segunda noche consecutiva, una cena multitudinaria en el mismo sitio, pero claro también es la suerte de haber llegado bastante antes que ellos.

De precio, con vino y postre, salimos a 30 euros por cabeza.
Y sin duda repetiré, pero esta vez sin N, porque este ya se lo conoce.

Como nota curiosa diré que el sitio también es una Escuela de cocina donde dan distintos cursos, incluso para niños (lo cual es bastante interesante para padres que no saben que planes hacer con sus pequeños el sábado por la mañana).

“Limón i sal” está en la C/ Navegante Macías del Poyo s/n (La Flota). Tfno. 968 964 820

24 marzo 2007

La Cancela


Hoy es sábado por la noche y seguramente nos estemos estrujando el cerebro para decidir donde salir a cenar.
Por eso mi post de hoy se lo dedico a este sitio, porque fue donde cené anoche y donde creo que puede ser una buena opción para salir esta noche.
Es un sitio que tiene ya un par de años pero no todo el mundo lo conoce porque está algo alejado del centro (obviamente si estuviera en la Plaza de Santo Domingo todo el mundo sabría que existía).

Cuando atraviesas la puerta, encuentras con un restaurante muy bien puesto, con tonos pálidos y bien arreglado. Las mesas perfectamente puestas.
Tiene su cava de vinos que forma parte de la decoración de la estancia y unos cuadros, que podrían parecer algo extravagantes, pero claro, yo no entiendo de arte, así que supongo que será cuestión de gustos (y cuando te acostumbras a verlos hasta te gustan).

Mientras tomamos una cerveza, servida en un vaso alto y ancho, vamos ojeando la carta… y ya empieza la indecisión. Hay muchos de los entrantes que me apetecería probar, pero claro, yo me pongo a pedir y a pedir y luego ya no puedo con el segundo. Así que decido, que hoy me centraré en entrantes y me saltaré el segundo plato (que los tenían también bastantes sugerentes).

Así que nos decidimos por las croquetas al gusto de la cocinera (una por cabeza, ya que son grandes), la ensalada de arroz salvaje, pulpo a la gallega con patata cocida, morcilla de guerra y crujiente de berenjena con mil. Y para terminar, a quien le quepa un poco, tacos de atún.
Estoy convencida de que he pedido mucho… pero bueno, tenía muchas ganas de ir probando cosas distintas.

Con la carta de vinos la situación fue más curiosa, nada más abrirla vemos 27 tipos de aguas distintas. Desde Japón hasta Sudáfrica, pasando por distintos países del mundo, sin olvidar, por supuesto, las de aquí, las de toda la vida.
Hay una buena selección de vinos jumillanos, y yo me decanto por un Juan Gil cosecha 04 (que una siempre barre para su tierra y se que de momento no puedo fallar).

Las croquetas muy buenas, llevan una pequeña salsa de mostaza que no le hacen perder su sabor original (el de jamón), el arroz salvaje de la ensalada llevaba a recordar a aquella época en la que desayunabas arroz inflado, muy rica. El pulpo son 4 trocitos sobre un cremoso de patata cocida que a mi me gustó mucho y la morcilla de guerra supongo que tendrá ese nombre por el pequeño sabor picante que te deja en la boca (aunque no es una morcilla como la conocemos popularmente, esta es de verduras).
Para cuando llegaron las berenjenas yo tenía ya el espacio justo, así que me las fui comiendo como se comen las chips, picoteando.
Con el atún ya no pude comer más… tenía una pinta estupenda, y quienes lo probaron, lo afirmaron, pero yo… el hueco que quedaba quería aprovecharlo para alguno de los postres.

De postre cayó la fondee de frutas, que son trocitos de frutas variadas con dos salsas de mango y de chocolate caliente (mmmmm…). Un postre perfecto para terminar.

A pesar de tener una mesa multitudinaria al fondo, nos atendieron perfectamente y bastante rápido.
El sitio tranquilo, ideal para cenas de parejas que quieren salir ajenas a miradas indiscretas, incluso para salir a conocer sitios nuevos.
El precio, 30 euros por persona aproximadamente con lo que pedimos. Lo cual me parece bastante aceptable.

La dirección es Avda. Miguel Ángel Blanco s/n (junto al club de la tercera edad). Santiago el Mayor. Teléfono: 868910820

22 marzo 2007

Fogón Sacha (Madrid)







Bueno, de vez en cuando decido cambiar mi tiempo de ocio en Murcia y me voy a algún sitio a pasar el fin de semana y de paso aprovecho para probar sitios que me recomiendan o que conozco de oídas y contrastar los comentarios que me hacen.

En este caso me voy a trasladar a Madrid, a unos de mis sitios favoritos de la capital de España (y mira que hay sitios en Madrid), pero no sé, un día me hablaron de este, fui y me gustó.
Y hace unas semanas en un dominical donde recomendaban los 10 restaurantes preferidos por los cocineros españoles de renombre, uno de ellos (no recuerdo cual), hablaba de este y decidí que era momento de volver.

Encontrar el sitio no es sencillo, porque la dirección es esa pero no es esa exactamente… Efectivamente tienes que llegar a esa calle, pero cuando buscas el local tendrás que irte a la parte posterior del número 11 (es decir, dar la vuelta al edificio).
De todos modos, si te pierdes, los llamas y te lo explican perfectamente (a pesar de que la primera vez que fui caían chuzos de punta y difícilmente distinguí yo nada)

El sitio es pequeño pero muy acogedor. Podría recordar al salón de una casa sobretodo por los cuadros y la alacena que decoran parte de la estancia.


Al fondo donde está la barra (de uso exclusivo para los camareros) está lleno de estanterías repletas de botellas de vino, de muchas marcas.


Sorprende observar que un lugar tan pequeño tenga tanto servicio de mesas, lo que me lleva a pensar que nos atenderán rápidamente (como bien ocurrió).
Pedimos unas cervezas mientras miramos la carta. Aunque mi entrante lo tengo ya decidido, incluso antes de abrirla, el mismo que la otra vez: Falsa lasaña de erizos de mar (mmmmmmm…)
Se nos ofrece tanta cosa rica que cuesta poder elegir otro entrante y los segundos. Pero al final nos decidimos por La Falsa lasaña, la cazuela de patata con trufa y de segundos para mi el steak tarta (siguiendo esa “manía” mía de comer la comida casi cruda). Y de beber un Valtravieso 2003 (otra de mis pequeñas manías, pedir Ribera del Duero cuando la carta no tiene un buen jumillano)

Primero decir que los entrantes no van al centro, los dividen ya en la cocina por el número de comensales que hay en la mesa, así ya salen muy bien presentados. Lo aviso por aquellos que no suelen tener mucha hambre a la hora de cenar, que se pueden encontrar que cuando llega el segundo ya no tienes hambre (vaya si hubiera sabido yo esto antes…)
Eso sí, los dos entrantes buenísimos. Volvió a conquistarme, por segunda vez, la lasaña, y la patata con trufa, servidita en su cazuela de barro, riquísima.

Lo siguiente, mi tartar, el cual llegó cuando yo ya me hubiera tomado sólo una sopita, pero tengo que decir que estaba de lujo. Eso sí, no me lo pude terminar porque aún tenía que probar el postre. Si, si, los postres de este sitio están tan ricos como la comida, es un error irse de allí sin probarlos)

Y cayó la tarta de manzana (nada ligero después de tal comilona) pero había que probarla y, por supuesto, no decepcionó.

Por supuesto, nos atendieron estupendamente y el sitio, a pesar de estar lleno, nada ruidoso.
Eso sí el precio bastante elevado (aproximadamente 50 euros por persona) pero claro, yo no voy a ir todos los días y merece la pena probarlo, si te puedes permitir el capricho. E imprescindible ir con reserva (con previa confirmación de ella el día anterior a que vayas), que el sitio es pequeño.

Lo encontrarás en la Calle Juan Hurtado de Mendoza, 11 (posterior). Teléfono 91 345 59 52

16 marzo 2007

Plaza de Verónicas






Con la llegada del fin de semana y en vista de que ha vuelto el buen tiempo, voy a hacer la recomendación del sábado de aperitivos…

Hay una afición que practico siempre que puedo los sábados por la mañana… La compra en la Plaza de Abastos de Verónicas.
Nada más atravesar la puerta te encuentras con un gran mundo de posibilidades culinarias.

Jamás llevo lista de la compra, voy dando vueltas por los distintos puestos, planta baja (principalmente carne y pescados), planta primera (verdura) y voy comprando según me entra por los ojos… bueno, y según necesidades también, porque la verdad me entran muchas más cosas por los ojos de las que necesito

Y allí podéis comprar las almendras marconas ya fritas, las aceitunas gordas rellenas de anchoa, las patatas gruesas de Mula, anchoas en salmuera para preparar (y luego ponerlas encima de las patatas…), pulpo cocido, hueva, mojama, marisquito (de la Región o de Alicante), hierbas para cocinar frescas… bueno, muchísimas cosas, para qué enumerar más…

Pero claro, después de patear entre puesto y puesto y acercándose la hora del aperitivo…y aquí viene lo interesante… enfrente de las escaleras mecánicas tienes una de las 3 cervecerías que hay pero esa es la que tiene la plancha.
Por lo que llegas, pides tu cervecita y tu pincho, que los hay bastantes (pulpo, ensaladilla, empanadillas fritas, caballitos) y le das tu bolsa con el marisco comprado y a esperar tu turno (porque eso sí, esperar hay que esperar).
Si das gambas, a la plancha, si das moluscos, al vapor. Y allí te pegas tu homenaje con la certeza de que son los productos que tú has comprado en los puestos.
Y mientras cayendo cervecitas que las tienes de dos tipos, la de barril o el botellín que está sumergido en una gran cantidad de hielo (mmmmmmmm….)

Luego pagas tus consumiciones y a correr.
Puede haber un sitio más típico en una Mercado de abastos?

El inconveniente es que somos muchos los que lo sabemos ya (y más aún los que habrá, jejejeje) y casi siempre es complicado encontrar un huequito en la pequeña barra.

El Mercado de Verónicas tiene 4 puertas, dos de ellas dan a la calle Plano de San Francisco y la otra a la calle Arco de Verónicas.

13 marzo 2007

La Alhambra





Hace varios días que, debido a "actividades extralaborales" a las que me he apuntado me impiden salir a tomar algo, pero pronto acabaran estos compromisos y podré retomar mi "actividad social" (adelanto para pedir disculpas a aquellos que me llaman para salir y no puedo ni siquiera cogerles el teléfono).

Sin embargo me ha venido a la mente un sitio que estuve no hace mucho. Y la verdad es que la comida me gustó. Me refiero al restaurante de comida árabe situado en el barrio del Carmen.
Siempre he tenido especial predilección por el cuscus (aunque yo siempre, sushi hasta la muerte), pero tengo que reconocer que esa pasta de sémola, bien hecha, es decir con los ingredientes adecuados, está buenísima.

Reservé mesa para cenar porque, a veces, suele estar lleno (no es muy grande y la cocina está muy limitada). El sitio casi cuesta encontrarlo, pero a los de Murcia, si conocéis la "Peladilla", está bastante cerca.

La decoración es típica árabe, ni más ni menos lujosa, pero te permite por un momento parecer que te has trasladado a Marruecos.


Se divide en dos partes claramente diferenciadas por el tipo se acomodamiento pero no separadas por ninguna pared.
La primera es la tetería, donde las mesas son las clásicas redondas bajitas y los sillones más bajos llenos de almohadones. Puedes optar a comer en esta zona pero yo ya comí en un árabe en Madrid en almohadones y me pareció incómodo.
La otra zona es en la que nos pusieron, en las que las mesas son normales, redonditas y para máximo 4 personas (para grupos supongo que ponen en la zona de té).

La carta no es muy extensa, pero si tienes cuscus (lo extraño hubiera sido lo contrario...). Así que pedimos para compartir el cuscus de verduras,un plato con pollo (cordero para cenar no me entusiasma) y un pastel relleno de carne con sabor dulzón (como el pastel de Cierva pero sin el azúcar).
Tengo que reconocer que los dos primeros platos me gustaron mucho, el segundo tuvo menos éxito entre mis acompañantes.
Me quedé con las ganas de pedir un pincho moruno, pero claro, hay que tener en cuenta de que esa comida llena bastante, así que lo dejo pendiente para otra vez.

De beber, cerveza y agua.

Al ser entresemana no nos quedamos a tomar un té, pero sin duda, cuando vaya en viernes me quedaré en la tetería tomándome uno.

De precio normal, no pedimos mucho (y todo para probar los 3) pero los platos llenaban bastante.

El sitio está recomendado para aquellos que se atreven a probar nuevas gastronomías y que le guste lo exótico. Y si encima eres un forofo del té...ya estás tardando en ir.
Eso sí, recomiendo reservar, porque suele haber muchas cenas de grupos (sobretodo de clases de danza del vientre) y el dueño tiene la cocina bastante limitada.

Lo podéis encontrar en la C/ Alvarez Quintero, 12 (Barrio del Carmen). Teléfono 968256864



12 marzo 2007

La Taberna de la Tita (Puerto de Mazarrón)







Pues eso, que el domingo es un buen día para ir a la playa, aprovechando la mejoría del tiempo (aunque ya no hace el calor de las semanas pasadas).

Y en esa estuve hoy, aprovechando las últimas horas de ocio antes de volver a la jornada laboral.
En el Puerto de Mazarrón un domingo por la mañana es casi igual que un sábado por la tarde, porque las tiendas abren y hay mucha gente por las calles. Y puedes pasar por la mañana distraída haciendo compras de última hora, un supermercado para la semana (en Murcia es difícil encontrar un supermercado abierto un domingo), algún regalito pendiente, o algún capricho que veas.

Después de hacer todas esas cosas típicas de un domingo, es decir nada, nos fuimos a comer a un sitio que me gusta especialmente en esta zona.
No tiene mucho tiempo abierto, poco más de un año, y la verdad es que a pesar de lo pequeño que es sorprende la cantidad de tapas distintas que se pueden tomar allí.

El local tiene unas 6/7 mesas, para 4 personas cada una, dos mesas altas y una barra donde también se puede tapear. Es impresionante la de cantidad de cosas distintas que ves en la vitrina de la barra y muchas más que no están visibles pero que puedes pedir.
Y por supuesto todo buenísimo.

A “Tita”, la dueña, le encanta innovar e investigar con la cocina, y de repente te puedes encontrar con que se la ha ocurrido preparar unas croquetas rellenas de pisto impresionantes, o un revuelto de huevo, arroz y morcilla que sirve en una cazuelilla, incluso un zarangollo gratinado…
Ella improvisa, y si te lo ofrece, te recomiendo que te dejes asesorar.

Pues allí tiramos de flamenquines (pero en lugar de queso llevaban surimi), croquetas, tortillitas de camarón, una vieira (buuuf, que rica), un queso frito con mermelada de frutos rojos… en fin, un buen homenaje, terminado con una cazuelita de su preparado del día.

Y si tienes un hambre voraz te puedes atrever con una de las carnes al centro de Ávila que ofrecen (chuletón, entrecote, solomillo…) y regadas con una buena variedad de vinos.

Recomiendo, que de pasar el día en el Puerto, vayáis allí. Eso sí, por la noche mejor reservar, que el sitio es pequeño y somos muchos los que nos gusta.

Lo encontrareis en Avda. Costa Calida, 32. Teléfono: 607334893 ( La Tita)
www.latabernadelatita.com

10 marzo 2007

Temporaneo




Siendo sábado y haciendo un día tan estupendo, debería de recomendar un sitio de aperitivo. Pero hoy voy a hacer una excepción y hablaré del que cené anoche.

Después de “marear” la quedada varios fines de semana seguidos, al final Cl y yo, acompañadas de L, decidimos salir a tomar algo. Ya intenté una de las primeras veces reservar mesa aquí, puesto que es nuevo y supuse que estaría hasta los topes. Cuando me ofrecieron mesa me dijeron que sólo había (supongo que los fines de semana) dos turnos para reservas… el de las 21 (demasiado temprano) o el de las 23 horas (demasiado tarde). Así que como al final no terminábamos de cuajar nuestra cita, pues no hicimos caso a las reservas.

Ayer sin embargo, a esa reunión improvisada decidimos probar suerte e ir a preguntar a las 21.20. Y bueno, sí, tuvimos bastante suerte, la última mesita alta para dos (pero no nos importa, nosotras somos muy apañadas y nos acoplamos bien al espacio reducido).

El sitio es bastante moderno, predominan las luces azuladas con un pequeño foco blanco en casa mesa. Tiene una barra larga donde puede tomar algo, pero que seguramente sea algo más incomodo que en las otras mesas. No lo pude examinar demasiado, pero consta de dos partes, las mesas de la entrada que son altas con taburetes altos y luego las mesas normales que están más al fondo.

Nos dieron la carta y pedimos las bebidas y mientras examinábamos lo que pediríamos (todo al centro), nos trajeron de aperitivo unas patatas fritas y unas verduritas con formada de patata también fritas que estaban muy buenas.

Tiene un menú degustación a un precio de 26 (bebidas e IVA no incluidos), pero preferimos pedir algunos platos cuyos nombres no seducían y no estaba comprendidos en el menú.

Así que optamos por las croquetas de jabugo (6), el cubalibre de foie (si, si, como suena), el wok de pato y el mar y montaña (que es un plato que lleva secreto ibérico).
Las croquetas buenas, aunque como continua acompañante de auténticos catadores de croquetas, diré que no son de las mejores que he probado, pero no están mal.
El cubalibre de foie un plato curioso. Es como el medallón de foie de toda la vida, para untar en tostaditas, pero hecho una especie de crema fría a la que le han añadido coca cola (y porque me lo dijeron que no lo noté). Bastante bueno.
Pero aquí llega mi plato estrella, el wok de pato… estaba buenísimo. Verduras, pato y arroz, ligeramente especiado y con un sabor muy sabroso.
Y el mar y montaña una elección bastante buena para terminar con una carne sin necesidad de ser mucha cantidad, también muy buena.


Lo curioso también del sitio es que conforme van pasando las horas, las luces blancas van bajando su potencia poquito a poco, para descubrir que cuando has terminado de cenar, la música está un poco más elevada, y lo que era un restaurante cuando entraste ya parece un bar de copas (y aquí la barra de bebidas ya hace su función).
De precio, con lo que pedimos (al centro todo) y sin vino, pero si con cervezas salimos a menos de 20 euros por persona.

Así que si no sabéis donde cenar hoy sábado… ya no tenéis excusa para no salir. Eso sí recomiendo encarecidamente reservar, y a ser posible, en el primer turno.
Temporáneo esta en la Plaza de los Apóstoles 5. Teléfono: 968 90 99 09

*La foto esta sacada desde mi mesa alta con el móvil. La calidad no es buena (razón de más para comprarse un móvil mejor :-) ) pero se aprecian los colores azulados que predominan en el restaurante

08 marzo 2007

La Papa


Lo positivo de vivir en una ciudad no demasiado grande es que puedes ir a casi todas partes andando… lo negativo? Que cuando te alejas un poquito de la ruta normal (es decir casco antiguo) ya te parece que todo está lejísimos…

Pues no, tan sólo lo parece pero no está tan lejos. Y así caminando por Murcia encontré la Papa.
En realidad lo encontré caminando porque me habían dicho que estaba allí que si no, no hubiera ido. Este sitio era el idóneo para ir después de una sesión dominical de cine Floridablanca, pero ahora que no tenemos cine allí… sería recomendable para una sesión vespertina tediosa de domingo (porque la verdad es que los domingos noche hay muy pocos sitios abiertos).
También recomendable para un viernes que te juntes con tus amigas y estés aburrida de ir a los mismos sitios.

Este no es un sitio glamoroso, gourmet, ni elegante pero a mi me gusta mucho. Su letrero de neón verde llama la atención en la calle (por lo general, oscura).
Y entras, sobretodo ahora, que te lo he recomendado… y tienes sus cinco seis mesas bajas con sus taburetes más bajos aún a la derecha y su barra alta a la izquierda.
Es como un mesón pero de “comida rápida”. Su carta se basa únicamente en decenas de bocadillos con nombres curiosos y patatas fritas.

Lo primero de todo al llegar, si no hay mesa libre, pedir la vez a la mesa que veas que está acabando (no esperéis que os pidan la vez los camareros a vosotros). Esto funciona así, te apalancas en la barra y le dices a los de alguna mesa: Si nadie os la ha pedido, para nosotros.
Y si esa está pedida, pues te pides otra.
La verdad es que siempre está lleno pero yo de pie, no habré esperado más de 20 minutos (y en ese tiempo te vas mirando los muchos bocadillitos y pensando cual quieres).
Luego te sientas, te sigues tomando tu cervecita (o tu refresco) y empiezas a pedir.

Consejos:
- Acuérdate siempre de que bocadillitos has pedido, que luego llegan todos a la vez y nadie sabe cual es el suyo, jejejejeje (o por lo menos acuérdate del ingrediente principal)
- No te pidas más de tres (o como mucho si estás hambriento cuatro), pero aunque sean chiquititos llenan mucho
- Y por supuesto, al centro, patatas fritas… porque serán congeladas pero que buenas están con su mayonesa y ketchup

Y el precio bastante bien. A fin de cuenta son bocadillitos, no?
La Papa está en la Calle Capuchinos esquina Calle Mateos (Barrio del Carmen)

05 marzo 2007

Mesón Plaza Mayor



Típico domingo donde sales a pasear y después de tomarte tu cañita en la Plaza de las Flores, decides buscar un sitio para comer… UY MISIÓN IMPOSIBLE EN ESA ZONA…
Vas mirando en todos los sitios y descubres que todos hemos pensado lo mismo, pasear y comer fuera, y caminando, caminando llegamos a la Plaza Mayor, donde casi llegando a la calle San Nicolás, debajo de los soportales de un edificio, medio escondido encuentras un mesón que merece la pena conocer.
Antes se veía menos pero ahora con la llegada del buen tiempo han puesto también mesas fuera para poder comer.

Y de verdad, por mi experiencia considero que es un sitio perfecto para la comida del domingo. Tienen una carta extensísima de platos, recomendaciones de vinos del mes (jumillanos, riberas, riojas) a muy buen precio.
En la barra, si encuentras hueco, puedes ver la cantidad de cosas que puedes comer, incluso si no las ves, pregunta a ver que tienen.

Como la barra estaba hasta la bandera, nos decidimos por una mesa de su comedor, algo pequeño por cierto, pero que a la hora que era, las 15.30, ya teníamos sitio (tercer turno quizá).

Pedimos media docena de quisquillas que desde la barra me miraban con esos ojillos, diciendo COMEME y por supuesto, siguiendo la tradición española de los domingos (la cual cumplo muy pocas veces), pedimos arroz… un plato de arroz y conejo recién salido al centro para compartir (es lo que tiene el ir a comer con un aperitivo ya a cuestas, que hambre queda ya poca).

Y pedazo de plato, con eso hubiéramos podido tapear unos cuantos (y ya no hablamos de lo riquísimo que estaba). Y todo esto con una botella de un Juan Gil (una de las recomendaciones, por supuesto).
Cuando ya todo estaba saliendo casi redondo en este domingo, decidimos mejorarlo con una tarta de galletas con chocolate (también al centro que hay que saber compartir con los demás). Y bueno, que voy a decir… te la servían con una especie de nocilla fundida por encima (buuuuuuuuuuf, sin palabras)

Pero que va, todavía vendría lo mejor, que fue a la hora de la cuenta y es que tal homenaje dominical salía a 15/17 euros por cabeza. Un precio casi de risa en los tiempos que corren.
Eso sí, recomendaría reservar, si queréis sentaros en mesa, ya que a no ser que no os importe comer tarde, posiblemente os lo encontréis lleno.

Este sitio lo encontrareis en la Plaza Mayor 1. Telf. 968 935 927

02 marzo 2007

Viernes!!



Llevo varios días sin postear pero es que hay semanas en las que una va a mil por hora.
Este parón ha coincidido con la llegada de mi sobrino así que supongo tocará salir a celebrarlo con alguna cañita y de paso comentar el sitio si no lo he hecho anteriormente o retocar si hay algún cambio significativo en alguno ya posteado.

De todos modos con la llegada del fin de semana creo que debería de encontrar un ratito y hablar de algún sitio, sobretodo porque este buen tiempo invita a estar todo el rato en la calle.
Y de paso aprovechar a visitar la exposición de Salzillo, de la cual ya tengo la reserva hecha para mañana


http://www.salzillo2007.es/exposicion/index.htm


Con este invierno y este comienzo de primavera (aunque realmente aún quedan 19 días para que sea oficial), miedo me da la llegada del verano, la cual aprovecharemos para viajes a la playita, no sin olvidarnos de ir descubriendo algún que otro sitio para luego comentar.

Me alegra ver que el número de visitantes crece cada día (gracias a todos) por lo que tendré que esfozarme aún más en convertir esta página en un sitio de referencia.

Feliz fin de semana!!!
* La imagen elegida hoy pertenece a una de mis esculturas favoritas de Salzillo que son los angelotes