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19 marzo 2008

La Buchara

Con la llegada de las fiestas, cuando pasamos más tiempo en la calle que en nuestra propia casa (el buen tiempo ayuda también), decidimos ir un grupillo a cenar a este sitio al que ya habíamos ido anteriormente.
Mesa para seis a las diez.
Llegamos de puntos distintos todos a la vez, nos acomodamos en la mesa y mientras tomábamos una cerveza y unos pinchitos de Cazón, puestos como aperitivo de la casa, cada uno pensó qué pedir.
* Aperitivo de la casa

De veces anteriores ya teníamos claro que para el centro serían unos “Mejillones al vapor” y “Queso brie con mermelada de frambuesa”.
Después, como siempre, variedad en las comandas: “Rodaballo con almejas” tomarán dos; “Entrecote con cebolla” y “Huevos rotos con patatas y jamón” para la otra pareja; “Picanha*” (el conflicto diplomático con Brasil no tiene porqué afectar en la mesa J) para C.; y para mí “Chuletitas de Cabrito al ajo cabañil”.
De beber un Yllera, Ribera del Duero, elección del “Jefe” de la mesa (y aceptada con agrado por el resto de comensales)

*Para el que lo desconozca, explicar que la Picanha es carne de vacuno con un corte especial brasileño idóneo para poder hacer a la parrilla.

Los Mejillones bastante gordos y el Queso siguiendo su línea de aperitivo favorito.
Los siguientes platos, servidos rápidamente y con una perfecta presentación. La Picanha que viene en una fuente caliente donde se termina haciendo, causó mayor expectación por la novedad del plato.
* Picanha

Según el resto de comensales sus pedidos estaban muy ricos. Yo sólo me atreví a probar, aparte del mío, la Picanha y sin lugar a dudas me gustó bastante (las chuletas, aunque ricas, no dejan de ser un plato de sobra conocido).
* Huevos rotos con patatas y jamón

Después los Postres, bastantes recomendables en este sitio, “Tarta de queso”, “Leche frita con helado de turrón”, un par de “Sorbetes de Limón al cava” y otros dos que no recuerdo. C. comenta que es de las mejores Tartas de queso que ha probado en su vida (eso se lo he oído unas siete veces más) aunque como muy catador de este tipo de dulce supongo que será más fiable su opinión que la mía (no termino de encontrarle la gracia a ese postre).

* Tarta de queso cubierta de una capa de chocolate

La cena muy bien, la compañía muy buena, todo muy correctamente servido, platos abundantes, los camareros muy amables. El precio bien, aproximadamente unos 33 euros persona.
También recomendable un tapeo en su terraza exterior (si se va con niños y silletas) o en la barra de dentro y no dejar de probar su Montadito de Ternera (excelente!!!). Dispone de un Reservado con una capacidad para unas 10 personas.

Está situado en la Plaza Raimundo González Frutos,5 . Teléfono: 968 21 23 77

11 febrero 2008

Trapería 30


El domingo era mi fecha tope para visitar este restaurante y sobretodo ir a las Jornadas de Carne roja. Llamé previamente para hacer una reserva y ya me explicaron que no existía un Menú cerrado, sino que de la misma Carta elegías los platos que querías comer, y allí se habían añadido varios tipos de carnes especiales por estas jornadas.

Mesa para 3 a las 15 horas. Llegamos y nos acomodaron en nuestra mesa.
La sala, moderna, con predominio de colores oscuros, separada de la puerta de entrada por una cristalera que viene a ser una prolongación de la bodega que comienza en el piso inferior, donde se exponen algunos de los muchos vinos que conforman la carta.
Una cerveza para la espera, mientras ojeamos la carta y decidíamos qué pedir. El éxito de las jornadas en el fin de semana nos llevó a quedarnos sin el lomo de Kobe y sin poder probar la carne de Angus argentina. Pero no nos iríamos de vacío. En lugar de lomo podríamos tomar solomillo (algo excepcional) y del resto, pues un T-bone, un invento americano que consiste en la presentación de un filete con forma de T, mezcla entre chuletón y solomillo. De acompañamiento, que se sirve por separado, pedimos unas patatas para el primero y cebolla rebozada para el segundo.
Los precios que aparecen en la carta vienen fijados por kilos de carne, por lo que el precio final de los platos se determina según el peso del filete que te pongan. Precios elevados, entre otras cosas, por existir un solo distribuidor de esos tipos de carnes para toda la península.
Como información diré que dicho buey, siendo de la raza Wagyu, es criado en granjas de Nueva Zelanda siguiendo todos los cuidados que hacen de esa carne única. ¿Montamos una granja de bichos de esos?

De Entrante, una Cecina de León (pero de la Región, no del animal :-) ) y una Ensalada de arenques. Para beber, un Ribera Viña Pedrosa reserva (un día es un día).
El Aperitivo de la casa, un Chupito de gazpacho con cierto sabor fuerte avinagrado pero que mejoraba al masticar el tropezón de bizcocho (de algo que no me acuerdo) y un poquito de pastel de espinacas. La cecina muy rica, finamente cortada; la ensalada de arenque una mezcla de sabores, sabrosa e intensa.


* En la foto, la ensalada de arenques

Y llegó al turno de la carne, primero presentada la de Kobe, exquisita, con un trozo para cada uno y sus patatas. De sabor fuerte, poco hecha, sorprendentemente tierna. Al principio impresiona la intensidad de su sabor, que a cada bocado va mejorando.
Después el T-Bone, de sabor más similar al chuletón, especial textura, cortado en finos pedazos al centro, para compartir. Lo recibimos con menos entusiasmo, ya que con el primero solamente ya habríamos comido de sobra, pero es normal cuando uno llega a ese sitio y quiere salir de allí con la mayor degustación posible.
Y sí, me hubiera gustado más que el orden del servicio hubiera sido el inverso, para terminar la comida con el maravilloso sabor del buey. Espectacular.


*Solomillo de Kobe

De Postre un postre chocolatoso, por terminar con algo. Presentación muy pequeña para ser compartido para tres pero para mi suficiente porque no soy demasiado golosa y soy más de terminar con queso (y aquí tienen Stilton en su carta!), pero por esta vez, con lo comido ya estaba bien.

* Detalle del postre que pedimos para compartir

El servicio, rápido y atento. La sobremesa compartida con un Vino dulce que sabía a Gloria (Enrique Mendoza Moscatel de la Mari), más amena y divertida, manteniendo una interesantísima charla de gastronomía.

Muy bien todo. Intentaré repetir - si es posible - para poder tomar Angus. Pero la próxima vez tomaría sólo un tipo de carne. Dos para mi es mucho y encarece, con razón, la cuenta final. Tras estas Jornadas el restaurante volverá a su carta normal y podré seguir pidiendo los clásicos solomillos de “toda la vida” a sus precios más razonables porque esto sólo dura hasta el 17 de Febrero.
Como nota interesante añado que en la parte inferior del restaurante, compartiendo espacio con la bodega, se encuentra un Buen Reservado para aquellas cenas más numerosas que requieran más intimidad. Ah!! Y que en los baños suenan pajarillos de fondo… jejejeje


Mas información en el link Jornada de las carnes rojas
* Post dedicado a mis vecinos de mesa, sobretodo porque los pequeños apuntan buenas maneras de gourmets

12 noviembre 2007

Restaurante Acuario

Viernes noche, comienzo de fin de semana y prefiesta de cumpleaños. Nos merecemos una buena salida...
Así que, aunque al principio íbamos C. y yo a cenar aquí para hacer tiempo antes de que comenzara la fiesta, se nos unieron “Sushi de anguila” y Pe. (la versión mejorada 2.0 - esto es - rubia y murciana).
Con reserva previa para las 22 horas (no vaya a haber sorpresas después) comenzó nuestra cita.
El sitio acogedor, con un cierto aire vintage que lleva a dudar si le hace falta un aire de modernización o realmente eso es lo que está de moda hoy en día. Paredes de tonos salmón, sin complejos (que voy a decir yo, que me gustan los colores fuertes) y en una de ellas se levanta esa magnifica Catedral murciana - construida con terrones de azúcar - que es ya un clásico del local.

* Detalle de la Catedral de terrones de azúcar


Nos fuimos acomodando en la mesa, y mientras tomábamos unas cervezas, fresquísimas por cierto, nos pusimos a comentar la semana casi olvidando elegir los platos. Por fin nos centramos en el asunto, no sin que antes vinieran a tomarnos nota en un par de ocasiones, y nosotros sin haber separado aún las hojas de la carta…
Para el centro, Bocaditos de Magra y Foie (uno por cabeza) y 2 Crepes Tres Delicias (así mitad para cada uno).

* Foto de los bocaditos de magra y foie

Ya cada uno pidió su plato, los chicos pescado y las chicas carne (los tiempos están cambiando, jejejeje). A mi me seducía el Chateaubriand de solomillo con trompetillas de la muerte (seguimos en otoño, todo lo que lleve setas a mi me chifla); Pe., una Perdiz en Hojaldre; “Sushi”, una Lubina salvaje con boletus perfumado; y C. optó por un pescado fuera de carta para saciar su apetito, Atún de hijada.
* "Mi" Chateaubriand de solomillo con trompetillas de la muerte...

De beber, con una carta de vinos bastante variada, opté, previo acuerdo de la mesa elegir un Divus Crianza (vino jumillano que, hasta el momento, no me ha decepcionado).

Los Bocaditos, servidos en plato bastante caliente y ración por persona estaban ricos, pero lo que de verdad me cautivó fue el Crepe. Vale que uno mismo se pone y quizá lo hace en su casita, pero mientras me pienso si lo hago o no lo hago, me quedo con ese (por cierto, relleno de jamón y queso, mmmmmm…)
Después fueron llegando los platos. Con muy buena pinta todos pero sobretodo me quedo con el mío (que fue el que probé), acompañados aparte de las trompetillas, de unas castañas asadas que estaban riquísimas (si, si, este si que es un típico plato de otoño y lo demás tonterías).

El resto de comensales manifestaron que los suyos estaban muy ricos, pero deberían de ser ellos lo que comentasen sus platos, porque yo con el mío ya tenía suficiente.
El Vino me gustó, ya sabía lo que pedía, aunque el resto no quedó tan cautivado como yo (aaaaaaaaah, no haberme dejado a mí elegir, jejejejeje)

El Servicio, rápido y atento, pendiente de que tuviésemos todo en orden. El Postre no lo probamos, teníamos otro encuentro en un bar (había que dejar hueco… la próxima vez será).

De precio, 39 euros por persona (bien los vale). Recomendado para una comida de trabajo o bien para llevar a tu pareja a un sitio tranquilo, alejado de ruidos y aglomeraciones.

* Colores fuertes predominan en el comedor

El restaurante está en la Plaza de la Puxmarina 1. Teléfono: 968 219 955

26 septiembre 2007

Morales

Hoy ha tocado comer fuera, entre semana. Con las cenas y los fines de semana ya me iba casi sobrando pero no… hay que seguir ocupando la agenda, que no son días suficientes.
Aprovechando que andamos "todos" por aquí, T. propone comida en este sitio… Buena elección. Ahora que recuerdo aún no he posteado de uno de los sitios con más nombre de Murcia, así que me lo tomo como un “asunto de trabajo”.

Suerte que hemos encontrado mesa, es bastante difícil encontrarla entre semana y bastante imposible en fines de semana (a pesar de haberlo ampliado). Unos refrescos y unas aceitunas a la espera del resto de comensales.
Nos dan la carta, aunque no sé para que… ya sabemos lo que queremos. De entrante “Chipirones con habitas” y para cada uno “Paletilla de cabrito”. Ante semejante plato no hay nada más que añadir.
No obstante, como inciso, añadiré que la carta tiene bastante más variedades y nada más entrar ya puedes deleitarte con el expositor de marisco que hay, pero esta vez no teníamos ninguna duda (básicamente a eso habíamos ido).
De beber un Tinto Pesquera Crianza ya que no se me ocurre mejor combinación para la esta carne que un Ribera del Duero.

Los chipirones de lujo, una pequeña ración para distraernos el apetito y no quitarnos el hambre ya que a veces cometemos el error de dejarnos llevar por el hambre y pedir más entrantes de los que deberíamos y al final los segundos quedan relegados sin apenas cabida para terminarlos. Pero esta vez no, era el día de la Paletilla.
La carne, exquisita, tierna, sabrosa, acompañadas de patatas al montón, en su justa medida. Básicamente perfecta.

La eficacia y rápidez nos permite tomar un postre antes de volver a la rutina del trabajo. Nos recomienda, el camarero, la “Tarta de turrón” que es su especialidad (pero no era el cabrito?...).
Pues nada, dos raciones!! Y si, tenía razón era bastante recomendable.

Pues sí, ha sido una buena comida “de negocios”. Habrá que repetir. Eso sí, siempre con reserva previa (la de contratos que se habrán cerrado entre sus paredes).
Precio aproximado, en nuestro caso, 40 euros.

Lo encontrareís en Avda. Constitución s/n (Esquina Pérez Casas). Telf: 968 231 026
* No es díficil saber a quien va dedicado este post, verdad?